Anomalías binoculares

Anomalías Binoculares

Las anomalías binoculares son aquellas que impiden que los dos ojos trabajen como un único sistema visual, con comodidad, y por ello se generan desórdenes y malestar. Es decir, este tipo de anomalías de la visión binocular nos indican una incapacidad o dificultad de poder dirigir ambos ojos a un punto determinado.

Desórdenes de coordinación

Es cuando existe una foria y ambos ojos se han de esforzar para mantener un buen aliniamiento y una buena fusión de las dos imágenes en una simple y clara.

Desórdenes acomodativos

Es cuando el enfoque de cerca o el cambio de lejos a cerca (ejemplo, al copiar de la pizarra), es difícil de realizar o de mantener.

Desórdenes oculomotores

Decimos que hay un problema en los movimientos oculares cuando uno o varios de estos, no son adecuados a la edad del paciente.

Los diferentes movimientos efectuados por nuestros ojos son:

 

  • Mantenimiento de la fijación.
  • Seguimientos.
  • Sacádicos

 

Estos movimientos son fundamentales para el mantenimiento de la atención y para una correcta lectura.

¿Cómo se detectan?

Se logran detectar por los problemas astenópicos citados anteriormente y por un bajo rendimiento, principalmente al realizar tareas determinadas en visión próxima (leer, escribir, coser, planchar.. ).

Los síntomas que podemos observar cuando se presentan problemas binoculares son:

  • Bajo rendimiento escolar.
  • Falta de coordinación ojo/mano.
  • Visión borrosa.
  • Dolores de cabeza.
  • Salirse de los espacios al colorear un dibujo.
  • Falta de atención y concentración.
  • Carencia de velocidad y comprensión al leer.
  • Tendencia a aproximarse la lectura.
  • Molestias para concentrarse en tareas de cerca.
  • Hiperactividad en lugares cerrados.
  • Fatiga visual.

Todos podemos realizar el test ‘agujero en la mano’ para comprobar si gozamos de una buena visión binocular:

Se trata de una prueba muy simple: Se debe observar un objeto distante a través de un tubo colocado en un ojo, y una mano situada delante del otro ojo -a unos 20 o 30 centímetros-, apoyada lateralmente al extremo del tubo. Si vemos el objeto a través de un aparente agujero en la mano es que tenemos buena visión binocular; si por el contrario sólo vemos la mano, o el objeto, es que carecemos de ella.

Siempre que detectemos la existencia de uno o varios de estos síntomas, debemos acudir al Óptico Optometrista. Este profesional, encargado de la salud visual de la sociedad, nos aconsejará después de un completo y detallado examen, sobre la mejor solución a nuestro problema de visión.